"
Supe entonces que dedicaría cada minuto que nos quedaba juntos a hacerla
feliz, a reparar el daño que le había hecho y a devolverle lo que nunca
supe darle. Estas páginas serán nuestra memoria hasta que su último
aliento se apague en mis brazos y la acompañe mar adentro, donde rompe
la corriente, para sumergirme con ella para siempre y poder al fin huir a
un lugar donde ni el cielo ni el infierno nos puedan encontrar jamás. "
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