Sentada en lo alto de aquella colina, me percaté de que el lugar en el que me encontraba no era tan desagradable como siempre había experimentado. El bullicio, el calor abrasador y el crujir de las plantas estaban presente, si, ¡ lo estaban ! Pero al mismo tiempo que estaban, también parecían muy lejanos. Estaba envuelta por una sutil brisa que me abrazaba con delicadeza, como si mi cuerpo estuviera envuelto por una burbuja invisible e infranqueable. Una burbuja que separaba la angustia de la calma. Y en ese lado me encontraba yo, en el lado de la eterna tranquilidad.
Observando el inmerso horizonte azul, de repente mis manos relajadas se despertaron. Algo muy suave y agradable las buscaba, y entonces me di cuenta de que no estaba sola.
Aquella burbuja, aquel mundo paralelo, aquel pequeño universo, eras tú. Y entonces supe que tenías el poder más hermoso de todos... el de convertir cualquier lugar y momento en un paraíso único. Qué afortunada era al estar a tú lado. Qué afortunada al poder mirarte a los ojos. Unos ojos que parecían esconder el bosque más fresco y la naturaleza más salvaje. La esperanza.
Te vi adentrándote en la inmensidad del mar. Mientras tú disfrutabas y dejabas morir tus miedos, yo cogí tu pequeña libreta y, sin esforzarme en buscar las palabras adecuadas, éstas comenzaron a brotar solas. Es muy fácil crear poesía. Nacía de ti, yo sólo la inmortalizaba.
Sonreí observando cómo los rayos del sol entraban en tú cuerpo y el agua purificaba tú ser. Me recordaste a una ola más, una de entre tantas que te rodeaban. Eras parte de un " todo " increíble... y, a pesar de ser una parte más, una ola en la inmensidad, eras y eres la más especial. Aquella que de entre todas, trae algo inolvidable, un tesoro y un sentimiento inigualable. La ola que trae la calma, la pieza que encaja, la luz que ilumina.
Nunca podré alejarme de aquello que me da la vida. Nunca podré alejarme de ti.
Sé siempre tú.
lunes, 22 de junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
Llega rápido y mira cómo los perros devoran mis entrañas.
Llega rápido y verás cómo un cuerpo de luz neón cae, decora la ciudad, y nadie se entera.
Entiende que siempre me han gustado las caídas, que nada importa cuando sabes que el precipicio es seguro.
Y al caer, tu mundo renace para que vuelvas a habitarlo. Y vuelves a caer, tu mundo germina, los árboles pequeñitos aprenden a mover sus hojas con el viento.
Y los perros aprenden a ladrar, y entregas tus ojos a la luz del sol, y te miras caer.
Llega rápido, antes que haya un big bang dentro de mi cuerpo y la gente diga que volé mi cabeza.
Llega rápido para que entiendas que si exploto no pude evitarlo. No fue que me haya volado la cabeza, es que la cabeza me voló sin remedio.
Llega rápido, por última vez deja que tu vestido se levante mientras bailas y canto.
Caminaré en el país de mariposas que tienes en el hombro izquierdo, esta vez saldrán volando y me iré con ellas ...
Para hacer la isla flotante que lleves pegada entre los ojos, como una bala que no termina por destruirte pero siempre te está dando.
En este momento deberías verme, mi rostro es un jardín donde juegan niños enfermos.
Un avión vuela en mi cabello, sus pasajeros son el abecedario con el que escribo las cartas que te hacen sonreír.
Sonríe.
Sonríe antes del ¡Bang!
Algo de mi cuerpo quedará suspendido entre las nubes, algo de mi cuerpo alumbrará tu corazón.
Y mañana, cuando vayas por la calle y tu vestido se levante con el viento, sabrás que sigo cantando, que explotó mi cabeza y restos de ella se pegaron al sol.
Los rayos del sol tocarán tus labios, algo de mí renacerá en tus labios.
Cierra los ojos.
Despierta.
Estará amaneciendo.
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