“ El día que menos lo esperas, en el
momento que menos imaginas, ese tintineo regresa ardiendo a tus
entrañas y a tú mente. Llevabas demasiado tiempo sin sentirlo
cerca, olvidando incluso que en aquellos tiempos estaba presente
constantemente y no te dejaba continuar, pero hoy, un día
cualquiera, aparece de nuevo a tú lado, en medio del sofá, en medio
de un presente.
La enorme, cierta y gran diferencia es
que ahora, en este momento, ya no duele. Pasa por tu cabeza como un
pequeño río que ya no tiene fuerza, e igual que viene se va. “