viernes, 22 de enero de 2016

Si la luna pudiera hablar … ¿ Qué crees que te diría?

“ Cuando camino de noche por la montaña, cuando las estrellas han salido y el cielo es sombra, cuando lo hago sola y disfruto con ello, entonces un ligero y hermoso pensamiento acude a mi mente: “ Estás loca, tú sola andando por aquí”... Espero un poco, y entonces ya no es un pensamiento lo que me abraza y me grita … es ella, tan brillante y redonda, es ella quien me grita: Tú! Mujer! Estás loca! Y más que deberías estarlo! Siéntate y cuéntame …

Es así como, si de una madre se tratara ( que lo es), me susurra en silencio, desde lo más alto:

Luna - ¿ Qué es lo que te preocupa?

-  Me preocupa no saber quien soy, no saber por qué un día sonrío y me como el mundo y al siguiente deseo estar sola, recogida dentro de mi misma. Por qué un día estoy repleta de energía y después sólo deseo absoluta tranquilidad.

Luna - Por lo que me cuentas, entonces... no comprendes tus idas y venidas, tus altos y bajos, tus ganas de gritar y de amar el silencio al mismo tiempo... ¿ Es así?

- Así es.

Luna - Ahora tengo una pregunta para ti... ¿ Sabes cómo soy yo? ¿ Cómo funciono? ¿ Cuales son mis ciclos? ¿ Cómo me muevo a lo largo de 28 días?

- Si, te conozco.

Luna - Entonces, si me conoces ... también te conoces a ti. Soy un bello reflejo de ti misma, de tus emociones y sentimientos … Si te apasiona mirarme, si te enamora venir a hablarme por las noches, si te apasiona cantar conmigo y amas mis ciclos … ( cuando estoy llena, cuando no estoy, cuando crezco y decrezco) ... ámate entonces a ti misma igual que lo haces conmigo. Acéptate. Date cuenta de que eres perfecta y redonda y que, como tal, tus días son mis días... Tu comienzo es el mío, y tus sentimientos que cambian y danzan siguen el mismo compás que el mío, una y otra vez, en un proceso perfecto e infinito.

- Entonces, si de verdad soy así, tan cambiante y variante, si un día estoy arriba y otro puedo estar abajo... ¿ No será que estoy loca?

Luna - Tal vez, tal vez estés rematadamente loca... pero dime, ¿ Acaso no es eso maravilloso? Ser una auténtica lunática, una mujer consciente de su cuerpo, una mujer que disfruta de sus caderas, de su centro y de su fuego. Una mujer que se conoce de verdad, que se mueve conmigo, que me abraza y sabe que somos lo mismo... mujer y luna, luna y  mujer... ¿ No es eso fantástico?

- Lo es, es una hermosa locura.

Luna - Pues entonces vive. Vive de verdad. Deja los dogmas, lo “ correctamente político”, deja la mujer que esta sociedad te obliga a ser desde que naces... déjala y saca la que llevas dentro, esa que solo se asoma de vez en cuando y con  mucho miedo. Ya es suficiente. Es hora de cruzar la línea y sentirte jodídamente bien por ello, por probar tu sangre y tu sudor, por sentir la tierra y mirarte al espejo, mirarte en mi. Ser luna, cíclica, perfecta.

- Gracias madre por anidar dentro de mi, por hacerme ver lo maravilloso que es ser quien soy.