lunes, 5 de enero de 2015

" De golpe todo se convirtió en cenizas. Las galaxias de colores pasaron a ser polvo, una arena negra y espesa sin atisbo alguno de vida. 
Las estrellas se desintegraron en segundos. Años que no vimos pasar. 

Ríos de magia corrieron por el firmamento. Ríos efímeros, dulces e inalcanzables. Ríos que iluminaron nuestros ojos y se perdieron en la nada. Centellas de fuego que luchaban por acorralar la oscuridad. Lazos serpenteantes de pura vida que encendían el universo... 

Explosiones, infinitas explosiones de gritos, arañazos en la espalda y miradas brillantes. De aquello que casi parecía más que amor y que casi podría haberse definido. 

Después de eso... sólo silencio. Un silencio sepulcral que invitaba a la locura. El silencio de abrir los ojos, el silencio de tocar el suelo, de pisar y no estar lejos, el silencio de andar y no volar. El silencio de los días que pasan, de las horas intactas que se parecen a las anteriores, y las anteriores a las de después... 

El silencio de la muerte en vida que espera a morir del todo. " 



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